De acuerdo con cifras a noviembre 2016 de la Comisión Chilena del Cobre, la industria nacional aportó con el 26,9% del total del cobre de mina comercializado a nivel mundial. Por su importancia la gran tarea del cobre en Chile es su integración en la cadena de valor del metal en la economía internacional. Centrada esta actividad en la exportación de concentrados se sitúa como una actividad tomadora de precios internacionales. El carácter oligopólico de las empresas endogeniza dichos precios, y profundiza la inestabilidad de los mercados internacionales, una de cuyas manifestaciones es la sobreproducción. Cuando se producen huelgas en los yacimientos, sube el precio del mineral en el mercado mundial. Por supuesto están también los casos de paralizaciones de faenas por accidentes, situaciones vinculadas a contaminación ambiental llevadas ante tribunales, etcétera, que determinan una baja de la oferta del mineral.
La integración de la actividad en la cadena de valor del producto permite pasar de la situación de tomador de precios a la de controlador de los precios del mercado. De hecho las empresas transnacionales concesionarias de los yacimientos del territorio nacional han demostrado secularmente que su política de poder en el mercado se basa en conglomerados de empresas integradas, que abarcan producción minera, refinación, fundición, ingeniería, tecnología, transporte, finanzas, seguros y comercialización. Son estos componentes los que, a través de las políticas de alianzas, convenios, reparto de mercados y ganancias, y precios, determinan en definitiva la participación del conglomerado en el mercado mundial.
Hace 15 años atrás la Comisión Chilena del Cobre (COCHILCO, 5 de junio de 2001) representaba a las autoridades de gobierno, que al asumir las proyecciones de publicaciones especializadas para los cargos de tratamiento durante el período 2000-2009, incurriría en graves pérdidas para la industria: “Al no tener calzadas sus capacidades de producción-mina y fundiciones-refinerías, el país dejaría de percibir ingresos por US$ 13.000 millones, en tanto la pérdida económica ascendería a US$ 4.700 millones”. Esta fue una campana de alarma no escuchada y que incidía en aspectos básicos de la estrategia de refinación del mineral.
Hace 20 años atrás propusimos en un artículo publicado por el Instituto Nacional de Estadísticas (1999, segundo semestre) la política de integrar a Chile en la cadena de valor del cobre. Propuesta que tuvo escasa acogida en las autoridades de Codelco de la época.
La base de nuestra argumentación consistía en sustituir los procedimientos piro metalúrgicos por la hidrometalurgia de los sulfuros. Las ventajas medioambientales del proceso abogan por su adaptación. Sobre todo si se considera que las exigencias de preservación del medio ambiente tienen una importancia capital cuando se trata de los permisos exigidos por la autoridad. A esta ventaja deberá agregarse la de producir ácido sulfúrico (óleum) in situ a partir del azufre obtenido en el proceso hidrometalúrgico. Para la recuperación de concentrados de calcopirita mediante procedimientos hidrometalúrgicos, es posible negociar con empresas extranjeras el otorgamiento de licencias para la producción de cátodos de cobre. Este proceso tendría costos de capital, para una planta comercial de 100.000 t/año, equivalentes al 60% de una instalación piro metalúrgica comparable. Los costos de operación son similares a los del proceso piro metalúrgico; la ventaja es que el proceso es ambientalmente más amistoso. Es muy probable que las minas del sector privado que tratan óxidos, cuando se enfrenten al problema de tratamiento de los sulfuros y tengan que cerrar sus refinerías contaminantes, opten por la vía hidro en sus nuevas instalaciones (Cf. H.Vega 1999), H. Villouta, 1998 octubre).
La internacionalización de la actividad de refinación de Codelco implica avanzar más allá del horizonte actual centrado en el aprovechamiento local del ácido sulfúrico de las fundiciones en la producción del cobre por electrobtención.
En el ámbito nacional los elementos derivados del azufre constituyen el lado de la demanda del sector químico, cuya sinergia de desarrollo en la economía interna es el complemento necesario e insustituible del proceso de inserción global de la minería del cobre chileno y sin lugar a dudas de lo que se ha dado en llamar la segunda fase exportadora de la economía. Su desarrollo es una de las bases a partir de las cuales Codelco podrá programar su incorporación a la red de relaciones internacionales que tienen que ver con los procesos de refinación, comercialización y utilización del cobre en segmentos complejos de la demanda internacional.
En la actualidad una de las modalidades a explorar son los joint-ventures con empresas de China y de la India, mercados tradicionalmente importantes en la refinación. Situarse en el mercado mundial del cobre refinado no es solamente bajar costos sino muy directamente incrementar la productividad de las operaciones mineras en el ámbito internacional. Esto significa localizar actividades de Codelco en el extranjero, en segmentos de tecnología compleja con un factor humano altamente calificado en vista a articularse a las cadenas de valor que operan en el mercado mundial del cobre.
No se habrá ganado competitividad en el mercado internacional empujando hacia abajo el tipo de cambio, sino a través de la colaboración entre firmas del conglomerado. Habremos superado de esta manera, la estrategia de producir más para saldar las deudas operacionales en un mercado de constantes oscilaciones.
Ser parte de la cadena de valor, desde la producción del metal hasta su comercialización en productos terminados es un medio de control sobre las ganancias de la actividad mucho más eficaz que cualquier acuerdo sobre restricciones a la producción del metal.
Si no aumentamos el nivel de competitividad internacional de Codelco continuaremos subsidiando el transporte de concentrados desde Chile sin ningún beneficio para el país y habremos perdido irremediablemente nuestra opción a integrarnos soberanamente en los mercados mundiales.
* Abogado (Universidad de Chile) y economista (Doctor de Estado en Ciencias Económicas de la Universidad de Aix-Marseille) y Doctor de Tercer Ciclo en Ciencias Sociales del Desarrollo de la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS) de París. Ha sido investigador del Departamento de Graduados de la London School of Economics (1962-1964) y de la Delhi School of Economics (India, 1969-1971); profesor Universidad de Chile (E. de Derecho y de Economía), ARCIS (doctorado). Experto NNUU (OIT, FAO, DTCD-New York). Economista Senior de la Confederación Helvética. Economista (Ministerios de Agricultura, Economía, Chile), Consultor Internacional.
NOTAS
Vega. Héctor, El Cobre de Chile y el Mercado Global, en revista “Estadística y Economía, Instituto Nacional de Estadísticas, Santiago de Chile, segundo semestre de 1999.
Villouta. Hernán, Procesos Hidrometalúrgicos de Recuperación de Cobre desde Concentrados de Calcopirita. Octubre de 1998. Inédito.
Santiago mayo 3, 2020