21 mil millones de dólares se escapan del control del actual gobierno. 51 mil millones de dólares es la ganancia de las Transnacionales de la Gran Minería del Cobre en el comercio internacional de las aleaciones madre y otras aplicaciones.
A 2 meses de su instalación el gobierno presenta cifras económicas que ponen en duda los mecanismos que anunció como necesarios para hacerse cargo de la situación. Las cifras señalan un producto que crece –0,1%, IPC de abril, 1,3%, desempleo 8,9%, gasto fiscal subiendo a 5,1%, una deuda del 42,6% del PIB y un déficit fiscal del 2,8%.
El gobierno mantiene la cifra de 6.000 millones de dólares como reducción del gasto público en 18 meses. Decretó un recorte en los ministerios del 3%, lo que equivale a un ahorro aproximado de US$ 3.000 millones sólo durante este año. A ello se agrega la llamada reducción del gasto político, eficiencia del sector público y la revisión/eliminación de programas mal evaluados o ineficientes. El gasto social no es prioridad para este gobierno por eso ordenó un recorte adicional de 35 millones de dólares del Ministerio de Desarrollo Social con impacto en programas de infancia, juventud y pueblos indígenas (abril de 2026).
Estas medidas en el denominado Plan de “Reconstrucción Naci0nal y Reactivación Económica” presentado al Congreso. Se trata de medidas misceláneas donde el proyecto estrella es la baja del impuesto corporativo de 27 a 23 porcientos que según los planes del gobierno debiera transformarse en inversión. Esta rebaja se programó según el siguiente cronograma:
2027: Baja de 27% a 25,5%.
2028: Baja a 24%.
2029: Llega a la meta del23%.
Tras reuniones con la CUT y otros gremios se llegó a un compromiso de mantener la tasa de impuesto de primera categoría en 12,5% de forma permanente para las micro, pequeñas y medianas empresas. Habrá un proyecto de ley separado – Estatuto Pyme 2.0 – para consolidar este 12,5% definitivo, desmintiendo la necesidad de alzas futuras en 2030.
En los países en que se planteó la receta de baja de impuestos las inversiones nunca llegaron. Menos aún si se consagra el sistema integrado de impuestos corporativos, donde el pago de impuestos constituye crédito que se realiza cuando al repartirse las utilidades de las empresas deberá pagarse el Impuesto Global Complementario. En consecuencia el sistema semi-integrado actual se revierte en favor de la integración total.
La mayoría de los países de la OCDE utiliza sistemas desintegrados o clásicos. En estos, la empresa paga su impuesto corporativo y el socio paga su impuesto personal sobre los dividendos recibidos, sin poder descontar lo pagado por la firma. El gobierno actual defiende la reintegración total bajo el argumento de que evita la doble tributación.
Las franquicias tributarias del FUT se mantienen bajo otro nombre aún cuando la práctica revela un régimen proclive a la elusión de impuestos. De este fondo (utilidades acumuladas históricamente asociadas al FUT) el gobierno espera retirar – pagando una tasa preferencial única – unos US$ 800 millones adicionales este año.
Tradicionalmente los fondos no retirados de las empresas (FUT) pasan a financiar gastos personales de los empresarios. Visión que el gobierno de Kast revierte cuando ve el stock acumulado de utilidades no como un foco de elusión, sino como una fuente rápida de liquidez, ofreciendo una tasa única para retirarlas y recaudar US$ 800 millones este año para financiar su plan de reconstrucción.
Los partidos de oposición critican que el gobierno ha propuesto un enfoque reactivo y pro mercado, mediante el cual los objetivos serían para 2030 un crecimiento anual del 4%, reducción del desempleo al 6,5% y alcanzar el equilibrio fiscal estructural. La oposición argumenta que estas metas dependen casi exclusivamente de la inversión privada incentivada por impuestos más bajos, dejando de lado pilares de desarrollo en áreas como innovación tecnológica, sostenibilidad o reducción de la desigualdad.
Por su parte, elConsejo Fiscal Autónomo (CFA) ha advertido que esta combinación de recortes de impuestos y aumento del gasto en seguridad y reconstrucción podría poner en riesgo la sostenibilidad fiscal si el crecimiento del 4% no se materializa en el corto plazo.
En resumen, el gobierno propone un sistema en que el impuesto de la empresa sirva como crédito total para el socio y que el monto así acumulado de capital se reinvierta en Chile. Este pensamiento lleva a validar la eficiencia del sistema tributario en Chile y la ética que se supone será la práctica de los contribuyentes de ahora en adelante. Ahora bien, la realidad demuestra la desconexión entre la tasa impositiva y la inversión real, así como el uso del FUT que históricamente se ha empleado como una herramienta de financiamiento personal.
La oposición ha argumentado que bajar el impuesto corporativo en un escenario de déficit fiscal solo genera un “agujero” en las cuentas públicas sin garantía de que ese dinero se reinvierta en capacidad productiva o empleo.
Encasillado en su cronograma el gobierno espera llegar al 23% en 2029, apostando a que el mercado reaccionará positivamente a la señal de menores costos tributarios.
Creo que un sistema desintegrado con tasa baja(similar al modelo europeo o estadounidense) podría llevar a una mayor recaudación y a una modernización real. Esto debe ser considerado como un complemento pues la modernización no llega a través de compensaciones tributarias donde los impuestos, como si esto fuera un ejercicio aritmético, arbitran las inversiones. Desde la época de la dictadura las organizaciones empresariales han apostado a la privatización de las empresas del Estado y en complemento han creado un sistema en que el impuesto corporativo se ha transformado en crédito dispuesto a realizarse en el pago de los impuestos personales. Ese es el universo de relaciones que postula la ideología del gobierno donde la acumulación de capitales se lleva a cabo al interior de las estructuras empresariales.
Pero es tarea del Estado fijar las reglas en virtud de las que esas estructuras empresariales se insertan en la economía. Ello significa definir prioridades, transformar activos financieras en activos reales, transparentar precios al margen de convenios empresariales ilícitos….
Esa tarea de Estado debe transparentarse para discusión democrática de la ciudadanía.
La construcción de un sector minero-industrial a partir de la irradiación de la actividad de la Gran Minería del Cobre (GMC), tanto por la vocación minera de nuestro país como por los recursos que se han invertido en el siglo pasado, fija la prioridad central del desarrollo económico de nuestro país.
Su ausencia en el debate señala que hemos entregado esta palanca fundamental del desarrollo a las empresas de la GMC. En el presente la administración y desarrollo de la compleja cadena de valor se encuentra bajo el control de las transnacionales que operen en el territorio nacional. Control que se refiere a yacimientos, embarques, bancos, investigación e innovación, mercados, FURE, que fortalecen la industria de Master Alloys y conexiones con la industria de minerales geoestratégicos centrales en el desarrollo de la industria armamentística.
Esos consorcios empresariales de la Gran Minería del Cobre junto al laxismo de gobiernos sucesivos han desarrollado un modelo extractivista que perpetúa la dependencia de nuestra economía y se traduce en la exportación de recursos con bajo valor agregado y escaso control sobre los subproductos de valor estratégico. Más del 50% del cobrechileno se exporta como concentrado, un producto intermedio que pone en manos de economías extranjeras la orientación y desarrollo de nuestra economía.
En las Fundiciones y Refinerías (FURE) extranjeras se extraen elementos como oro, plata, molibdeno, tierras raras y metales estratégicos (cobalto, teluro, etcétera) que a menudo no figuran en los DUS (Documentos únicos de salida) que el Servicio Nacional de Aduanas (SNA) debe exigir. Esto permite que empresas extranjeras desarrollen industrias de alta tecnología (Master Alloys) con insumos que el Estado chileno no valoró ni gravó adecuadamente en su origen.
En octubre de 2025, el Congreso inició una investigación por presuntas pérdidas de hasta US$ 6.400 millones debido a la subvaloración de estos metales en los concentrados. Se ha citado a Cochilco y Aduanas para explicar por qué solo se fiscaliza una fracción mínima (entre el 5% y 9%) de los embarques.
La importancia de este control, traducido en impuestos y derechos aduaneros, nos ha llevado a ampliar nuestra investigación en 5 puertos de embarque a 12. Esta fiscalización mayor nos permite cuantificar la fuga de capitales que se resta del crecimiento económico de nuestro país.
En el cuadro 1 reproducimos la realidad de 12 puertos desde donde se embarca el concentrado de cobre para ser procesado en las FURE de ultramar. La estadística del SNA, revela una diferencia notable entre el valor intrínseco que se obtiene en las FURE mencionadas y el valor FOB declarado en los puertos de embarque. La información se refiere a los embarques del año 2025. Los cuadros 1 y 2 revelan esta asimetría de información.
| Cuadro 1: Brecha Valor FOB vs Valor intrínseco según Puertos de embarque | ||
| Puertos de embarque | Valor declarado (FOB) US$ millones | Valor intrínseco US$ millones |
| Chañaral | 111 | 171 |
| San Antonio | 446 | 796 |
| Coquimbo | 559 | 987 |
| Antofagasta | 1.291 | 2.305 |
| Esperanza | 1.430 | 2.406 |
| Mejillones | 1.541 | 2.608 |
| Angamos | 2.122 | 3.862 |
| Caldera | 2.420 | 3.960 |
| Los Vilos | 2.768 | 4.829 |
| Ventanas | 2.842 | 4.919 |
| Patache | 4.928 | 9.005 |
| Coloso | 9.601 | 15.163 |
| Total | 30.059 | 51.011 |
Fuente: columna 2, estadísticas del Servicio
Nacional de Aduanas. Columna 2, cálculo según
minerales contenidos en los subproductos de los
concentrados de cobre y precios LME.
| Cuadro 2: Ficha de Evidencia: Valor Intrínseco por Terminal | |||
| Puertos de embarque (1) | Valor declarado (FOB) US$ millones (2) | Valor intrínseco US$ millones (3) | Valorización Subproductos (US$ Est.) Qr recuperable (4) (3-2) |
| Chañaral | 111 | 171 | 60 |
| San Antonio | 446 | 796 | 350 |
| Coquimbo | 559 | 987 | 428 |
| Antofagasta | 1.291 | 2.305 | 1014 |
| Esperanza | 1.430 | 2.406 | 976 |
| Mejillones | 1.541 | 2.608 | 1067 |
| Angamos | 2.122 | 3.862 | 1740 |
| Caldera | 2.420 | 3.960 | 1540 |
| Los Vilos | 2.768 | 4.829 | 2061 |
| Ventanas | 2.842 | 4.919 | 2077 |
| Patache | 4.928 | 9.005 | 4077 |
| Coloso | 9.601 | 15.163 | 5562 |
| Total | 30.059 | 51.011 | 20952 |
Fuente: Columnas 1, 2 y 3, Cuadro 1. Columnas 5 y 6
Análisis de material contenido en los concentrados de
cobre tratados en las FURE de ultramar. Qr, es la
Cuasi-renta bruta obtenida en las fundiciones a la que
debe restarse los costos de la fundición y refinería.
La «asimetría» es una realidad documentada donde la
composición química real revelada en el extranjero no
coincide con la valoración comercial aceptada por el
Estado chileno al momento del embarque.
En el cuadro (1) se señala la información de base sobre los embarques en 12 puertos del territorio. En el cuadro (2) se señalan las diferencias entre el valor de las exportaciones precio FOB y el valor intrínseco de la exportación al ser procesado en las fundiciones de ultramar. En el total (columna 2) se aprecia un precio FOB de 30 mil millones de dólares el que debe ser comparado con los 51 mil millones de dólares, que representan el valor intrínseco obtenido en las FURE de ultramar (ver columna 3 del cuadro). Como ya se dijo se incurre en una clara asimetría de información que se traduce en una transferencia de riqueza no contabilizada pues el detalle de minerales contenidos en el concentrado de cobre no ha sido declarado en los DUS (documentos únicos de salida). En columna 4 se presenta la Cuasi-renta (Qr) obtenida en el embarque. La recuperación de la Qr – 21 mil millones de dólares – nos permitirá construir y rentabilizar un sector minero-industrial en Chile.
Santiago, mayo 16, 2026