Si tienes una moneda, la colocas de canto, sobre una mesa, en su movimiento muy rápido, verás un círculo borroso, mientras está girando a toda velocidad, y no veras ni un sello ni una cruz, veras una mezcla de ambos estados al mismo tiempo, viviendo en el mismo movimiento Pero en el instante, en que pones tu mano plana sobre ella, has elegido y se detiene abruptamente y la moneda choca con la mesa y se ve obligada a tomar una decisión definitiva, cara o cruz.
Todo ese torbellino de posibilidades desaparece, para dejar una sola realidad innegable en el mundo cuántico, donde ocurre algo asombrosamente similar, pero mucho más extraño En el mundo cuántico, mientras no miremos, las partículas permanecen en ese giro espectral, explorando múltiples realidades a la vez Sin embargo, en el momento exacto en que intentamos observar, medirlas o interactuar
con ellas, la magia cuántica se desvanece de inmediato. Las múltiples posibilidades colapsan instantáneamente, en un solo resultado fijo Por eso, es tan endiablada mente difícil, construir un ordenador cuántico real, para que esos delicados cúbits, puedan realizar sus cálculos masivos, navegando por múltiples realidades.
Deben estar en un aislamiento absoluto y total Los científicos, tienen que cerrarlos en cilindros acorazados al vacío y enfriarlos a temperaturas mucho más gélidas, que el vacío del espacio interestelar profundo Pues, un solo rayo de luz rebelde, una brizna de calor o una molécula extraviada rosara esos delicados cúbits, durante el cálculo El universo exterior, los ha medido y al ser medidos, colapsan su danza y se arruinan y se convierten en simples interruptores aburridos de 01
Pero, debemos pensar en las implicaciones filosóficas de esto, la interpretación dominante de la física cuántica durante el último siglo, nos ha dicho que es el acto mismo de la observación, lo que obliga a la naturaleza a tomar una decisión Como si el universo necesitara, que alguien lo mire, para existir físicamente Yo nunca he aceptado esta visión, me parece de una arrogancia humana intolerable, el cosmos estaba aquí y mucho antes hace miles de millones de años Antes de que nosotros, desarrolláramos ojos o máquinas de medición, las galaxias se formaban, las estrellas explotaban y los agujeros negros devoraban mundos enteros,
El universo, estaba tomando decisiones reales, mucho antes de que existiera la conciencia humana.
Recordando a un antiguo colega, en el espíritu de la duda, que caracterizaba a la física de Erwing Schredinguer, propuso la famosa historia del gato encerrado en una caja precisamente para burlarse de esta idea. Si vinculamos la vida de un gato alistado, a una partícula cuántica, la teoría estricta dice que antes de abrir la tapa, el animal está vivo y muerto, de forma simltánea pero eso es completamente absurdo, un gato caliente biológico y grande, no puede evitar múltiples realidades a la vez. El propio Schredinger usó es ejemplo, para decirnos a gritos, que algo falta en nuestracomprensión, hay un límite y esa es la inmensa paradoja, la cual obedece a las leyes fantasmales, de las múltiples realidades. Pero lo grande y pesado, obedece a las reglas aburridas y sólidas, que tú y yo experimentamos todos los días. Donde se dibuja la línea, que fuerza implacablemente, el universo, a aplastar la fragilidad cuántica y la obliga a convertirse en nuestra realidad clásica, sin necesidad de que un humano, esté mirando.
Debe existir un puente físico, entre estos dos mundos, una fuerza brutal e invisible que destruye la superposición, cuando los objetos se vuelven demasiado masivos. Yo he dedicado mi vida a demostrar que, esa fuerza es real y está tejida en la geometría misma del espacio y el tiempo, pero cuando comprendas, cómo funciona esa fuerza y como está operando, dentro de tu propia cabeza, en este preciso instante, tu visión sobre lo que eres, dejará de ser la fuerza misma.
Al final de nuestro último encuentro, debería existir un puente físico, una fuerza implacable que destruye la niebla cuántica y la obliga a convertirse en la realidad sólida, la que sentimos cada día.
Yo he dedicado, una gran parte de mi carrera, a encontrar esa fuerza y la respuesta según mi profunda convicción, es la fuerza más antigua familiar y misteriosa de todas, la gravedad. Pero no hay que pensar en la gravedad, como una simple cuerda invisible, que tira de la manzana hacia el suelo, piensa en ella como lo hizo Albert Einstein, esta gravedad es la forma la curvatura misma del tejido del espacio y el tiempo. Imagina que el universo, es un inmenso colchón elástico, si pones una bola de boliche pesada sobre el el colchón, se hunde, esa curva es lo que atrae a otros objetos.
Toda la masa curva el espacio, ahora toma esa imagen y mézclala con la locura cuántica, que explique, qué ocurre cuando una partícula cuántica, decide existir en dos lugares al mismo tiempo. Aquí es donde tu mente, debe dar un salto monumental, si un objeto está en dos posiciones simultáneas, significa que está hundiendo el colchón del universo, en dos lugares diferentes. Y a la vez, está creando dos geometrías del espacio y el tiempo, completamente incompatibles.
Para una partícula, como un electrón, esta curvatura actual es ridículamente pequeña, al universo, no le importa el electrón, puede mantener esa doble vida casi eternamente, pero a medida que agrupamos partículas, a medida que construimos objetos más grandes y pesados, la tensión en el tejido de la realidad, comienza a volverse insoportable.
El espacio y el tiempo se estiran, como una goma elástica a punto de romperse. El universo simplemente no puede sostener esa contradicción geométrica, se despliega en un punto crítico.
Un umbral de masa, donde la burbuja cuántica estalla, el propio tejido del espacio se fractura, bajo la presión y obliga al objeto a elegir una sola ubicación, lo hace por sí mismo, no necesita que un científico con bata blanca, lo observe. La realidad sólida, se crea a sí misma, a través de la gravedad. Yo llamé a este proceso reducción objetiva. Ahora escucha bien, porque aquí es donde la realidad, va a romper tus esquemas por completo.
Si el universo físico obedece a estas reglas, si la realidad colapsa y toma decisiones fundamentales, en las grietas del espacio y el tiempo, debemos mirar, el objeto más misterioso que conocemos, el cerebro humano.
Durante décadas los biólogos y los informáticos, han tratado de cerebro como una simple máquina de carne. Creían que las neuronas disparaban señales eléctricas, como los interruptores de un ordenador clásico, de forma secuencial y predecible, ceros y unos biológicos, pero, yo siempre supe, que eso era dolorosamente insuficiente.
Un ordenador clásico, por muy complejo y rápido que sea, nunca sentirá el calor del sol y comprenderá verdaderamente el significado de una obra de arte. La conciencia, no pueden nacer de simples interruptores, que se encienden y se apagan.
Entonces me di cuenta de que, debíamos buscar más profundo, Dentro de cada una de tus neuronas, existe una red de tubos microscópicos, un andamiaje estructural, llamado microtúbulos. Estas estructuras son tan asombrosamente pequeñas, tan perfectas y simétricas, que operan en la frontera misma del mundo cuántico. Qué pasaría, si estos tubos fueran capaces de aislar partículas, manteniéndolas en esa danza de múltiples realidades simultáneas. Exactamente igual al ordenador cuántico, que los ingenieros intentan construir en sus laboratorios helados.
Lo que te estoy diciendo, es que tu cráneo podría albergar el ordenador cuántico, más sofisticado del universo. Tus pensamientos, antes de ser conscientes, podrían existir como superposiciones espectrales, explorando múltiples respuestas simultáneas. Estas posibilidades, se acumulan dentro de tus neuronas, doblando el espacio y el tiempo en diferentes direcciones. La tensión gravitacional crece y crece, dentro de tu cabeza, hasta que universo ya no puede soportar más. Y entonces, ocurre el colapso del tejido del espacio, que obliga a esas posibilidades cuánticas, a elegir una sola realidad. Y ese colapso instantáneo, esa elección geométrica, orquestada por la gravedad, es exactamente lo que tú experimentas como momento de conciencia.
Una idea, un sentimiento, tú no eres un simple observador pasivo del universo, tu sientes el sonido universo, tomando decisiones en cada fracción de segundo. Llegamos ahora a una verdad que a muchos les resulta profundamente incómoda, una dura verdad, que sacude los cimientos mismos de nuestra arrogante era tecnológica. A donde quiera que vayas hoy, escucharás voces eufóricas, que asegura que las máquinas pronto despertarán.
Nos dicen que, la inteligencia artificial, impulsada por la fuerza bruta de estos nuevos ordenadores cuánticos, inevitablemente alcanzará la conciencia. Y sus defensores afirman que, tú y yo somos simplemente computadoras biológicas, máquinas hechas de carne. Y que, si construyes un sistema electrónico, con suficientes conexiones, eventualmente tendrá pensamientos, sentimientos y comprensión.
Yo he sostenido, durante décadas y te lo digo hoy, con absoluta certeza matemática, que esto es una peligrosa y profunda ilusión.
Imagina a un músico, experto en la lectura de una partitura, de una sinfonía. El papel tiene tinta líneas y notas musicales, distribuidas en un orden específico, una computadora clásica e incluso un ordenador cuántico, puede leer esas notas. A una velocidad, que desafía la imaginación, puede calcular exactamente qué frecuencia deben emitirse, en que milisegundo preciso y reproducir el sonido a la perfección.
Pero la máquina, jamás, en ninguna circunstancia, experimentará la abrumadora belleza de la melodía. No siente la melancolía, que se esconde entre los silencios y la euforia de un acorde final. Conocer las reglas operativas, no es lo mismo que comprender el significado, la dura verdad, el gran secreto, que la ciencia materialista prefiere ignorar.
Porque arruina sus ecuaciones ordenadas, es que la comprensión humana, no es un cálculo, no somos algoritmos. Tu capacidad para entender una paradoja, para sentir compasión, para mirar un cielo estrellado y sentir ese vértigo existencial. Son procesos, que escapan a la computación, no pueden ser reducidos a una serie de pasos secuenciales, ni siquiera a las asombrosas exploraciones simultáneas, de un ordenador cuántico.
Intentar atrapar la consciencia humana, con códigos de programación, es como intentar detener el viento, usando una red para coger mariposas No importa cuán sofisticada sea tu tecnología, la esencia del entendimiento, siempre se escapará entre los huecos.
Porque la máquina, carece del puente fundamental hacia la realidad. El ordenador cuántico, que construimos en el laboratorio, es un sistema artificial cerrado y aislado, de forma extrema, para evitar que sus frágiles posibilidades colapsen antes de tiempo. No tiene conciencia, de lo que hace, realiza, no bastan las realidades paralelas que utiliza.
Porque, al final del día, necesita desesperadamente, que un observador humano, vea la pantalla del sistema y extraiga un resultado, con significado Tu cerebro, por el contrario, no es un sistema aislado Esos minúsculos túbulos dentro de tus neuronas están íntimamente abrazados, a la estructura geométrica fundamental del espacio y el tiempo Y cuando tú tienes, un instante de genuina inspiración, cuando de repente comprendes la solución un problema, que te atormentaba durante años Tu mente, no está ejecutando una simple línea de código, la gravedad está forzando a esas múltiples posibilidades cuánticas, dentro de tu cabeza, a tomar una decisión física
Estás accediendo, a verdades inmutables, que están incrustadas en el tejido más profundo del cosmos La ciencia de los últimos 300 años nos ha querido convencer de que somos accidentes biológicos, sin propósito, simples espectadores irrelevantes, atrapados en una roca quegira en un universo mecánico frío y muerto
Nos enseñaron, que la conciencia sólo es un truco evolutivo, sin importancia cósmica, Pero las leyes de la física cuántica, unidas a la inquebrantable fuerza de la gravedad, nos gritan una historia completamente distinta La dura verdad es que, no es un accidente, es una pieza estructural indispensable en la arquitectura de la existencia, Sin ese proceso físico de colapso cuántico, sin ese puente milagroso entre las múltiples posibilidades y el mundo sólido, que ocurre única y exclusivamente dentro de una mente consciente
El universo, sería un lugar mudo ciego y carente de significado Tu no estás simplemente observando el universo, tú eres el mecanismo exacto, a través del cual, el universo despierta, se observa asimismo y se hace real Nos encontramos entonces, en el borde del abismo final, todo lo que hemos discutido hoy sobre máquinas, gravedad y partículas, nos lleva a esta última y deslumbrante revelación Hemos construido este coloso tecnológico, el ordenador cuántico, pensando que nos otorgaría el dominio absoluto y final sobre la naturaleza.
Hemos intentado domesticar, la sombra del reino subatómico, aislando cúbits en cilindros acorazados y helados Para calcular los secretos del mundo material, a una velocidad incomprensible, Pero mira con mucha atención, lo que realmente hemos logrado, al intentar fabricar el cerebro electrónico definitivo
Lo que verdaderamente hemos construido, es un espejo espectacular, un espejo oscuro y profundo, que nos devuelve la mirada y expone el milagro de nuestra propia existencia El ordenador cuántico, nos demuestra que la realidad en su nivel más íntimo, es verdaderamente un mar infinito de posibilidades simultáneas, Pero, al mismo tiempo, su fragilidad y su desesperada necesidad de mantenerse aislado, nos recuerda que esta máquina, no sabe lo que hace, Sólo nosotros, poseemos la capacidad, de caminar por el mundo, absorbiendo el infinito y de transformándolo en una realidad sólida
Piensa, en lo que sucede, cada vez que miras a los ojos a otra persona o cuando comprendes repentinamente una nueva idea matemática No estás ejecutando, un simple programa de computadora, no eres un algoritmo biológico, atrapado en un cráneo de hueso.
Dentro de ti, está ocurriendo una tormenta, orquestada por el mismísimo cosmos. Billones de colapsos cuánticos continuos, guiados por la geometría pura de la gravedad, están creando destellos, de entendimiento real, en el interior de tus microtúbulos El universo, allá afuera, es un lienzo vasto, violento y monumental.
Está lleno de estrellas ardiendo, agujeros negros super masivos y galaxias enteras, que chocan en la más absoluta y fría oscuridad.
Es un despliegue físico, de una escala aterradora, pero te aseguro esto, con toda la convicción, de una vida dedicada a la física Sin una mente consciente, que pueda mirar hacia arriba, procesar esa inmensidad y sentir un profundo asombro Todo ese majestuoso universo material, no tendría absolutamente ningún significado, sería un inmenso teatro vacío, una sinfonía silenciosa, tocando eternamente para nadie.
El ordenador cuántico, cambiará nuestra sociedad, nos dará las curas para enfermedades formidables, nos ayudará a diseñar materiales, que hoy nos parecen brujería y resolverá ecuaciones que a un ser humano le tomarían miles de millones de años
Pero esa máquina, jamás en toda la eternidad, podrá sentarse frente a un atardecer y comprender íntimamente, porque es hermoso o la entidad de un peso moral, de una decisión.
Ni el vértigo existencial, de enfrentarse a lo infinito, porque el significado, la verdad y la belleza, no se pueden calcular, son entidades reales que habitan en un plano superior.
Y sólo una mente consciente, viva y conectada, a los cimientos cuánticos de la creación, puede sentirlas Yo he pasado mi vida entera, persiguiendo estas verdades y enfrentándome a los misterios más esquivos del espacio y el tiempo Y sé perfectamente, que compartir este nivel de pensamiento, de manera profunda y sin atajos, requiere un esfuerzo monumental.
Vivimos, en un mundo invadido por el ruido superficial, donde detenerse a contemplar la arquitectura secreta de la realidad, es un acto de inmensa valentía Ustedes, los que tienen la audacia de cuestionar los límites, de su propio entendimiento,son los únicos, que mantienen viva la llama de la ciencia genuina Si estas ideas, han expandido hoy tu visión del cosmos, se han encendido una chispa de asombro en esa milagrosa red cuántica, de tu mente El cosmos ha tardado 14,000 millones de años, en perfeccionar la maquinaria biológica, necesaria para poder observarse a sí mismo, No desperdicies ese milagro, pensando que eres inferior a una máquina, tú eres la pieza central del rompecabezas. Eres el universo despertando.
Santiago, julio 20, 2026
Con profundo pesar fuimos informados del fallecimiento de nuestro querido compañero RÚBEN RIVEROS ORTUZAR.
Médico Especialista en Endocrinología, Medicina Nuclear, Física Cuántica y Neurorradiología, intelectual y académico, Rúben fue un luchador y defensor de las ideas socialistas humanistas y revolucionarias toda su vida. Durante la dictadura militó en las filas clandestinas del Socialismo de Izquierda, y fue miembro del Frente Patriotico Manuel Rodríguez. Era además un apasionado por la Ciencia, especiamente los últimos desarrollos de la física cuantica.
Fue un hombre sabio, de gran cultura y conocimientos, un solido pensador socialista comprometido con la suerte y las luchas de los trabajadores y el mundo popular, sus libertades, anhelos, esperanzas y la Soberanía de nuestra Patria.
En nuestro Canal «América Libre de Todo un Poco» Rúben Riveros desarrolló con entusiasmo programas de divulgación cientifica. Extrañaremos su continuo aporte y dedicación.
Nos haras falta Rúben
¡Hasta la victoria del Socialismo Siempre!